Descripción de la ruta
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Ruta de los Santuarios y los Centros de Peregrinación - antecedentes históricos de la ruta

Los Santuarios y centros de peregrinación en Baja Silesia están desigualmente distribuidos. Esto se debe al pasado de esta tierra, las relaciones étnicas y de religión que se cambiaban aquí. Baja Silesia como zona fronteriza ha pasado varias veces de mano en mano, y pertenecía a diversos  Estados. En un principio, era parte de Bohemia, a partir de 990 de Polonia, desde mediados del siglo XIV, se convirtió en parte de la Corona Checa, y con ella paso en 1526 a los Habsburgo. Como resultado de la primera guerra de Silesia en 1742, pasó a formar parte de Prusia y Alemania. Después de la Segunda Guerra Mundial regresó a la Administración Polaca. La imagen final de las relaciones religiosas imperantes aquí tuvo un gran impacto en las guerras husitas entre los años 1428-1434. En ese momento, muchas iglesias, principalmente católicas, fueron destruidas. A partir del siglo XVI en Baja Silesia estuvo fuertemente dominada por el protestantismo. El catolicismo fue desarrollado principalmente en los lugares donde había monasterios funcionando (como en  Krzeszów, Lubiąż, Trzebnica). El caso contrario fue Kłodzko (que histórica y culturalmente se ha asocio con Bohemia hasta  1742). Aquí dominaba el catolicismo, que se reflejar en los santuarios existentes en la zona, en lugares como: Wambierzyce, Stary Wielisław, o Góra Igliczna. Su desarrollo estuvo vinculado con la veneración de las imágenes milagrosas, sobre todo de la Virgen, ya desde la Edad Media temprano. Alcanzó su apogeo durante la Contrarreforma. Luego comenzó a construirse al lado de los centros de peregrinación de Viacrucis, difundiendo el Martirio del Señor. Venían peregrinos checos, moravos, alemanes, polacos durante siglos, esto se refleja en las inscripciones de varios tipos, y en el nombre de los caminos de las rutas de peregrinación "Polacos", "Checas" o "alemanas". Al igual que con el desarrollo de la Contra-Reforma sufrió  una reducción sustancial. Después de la Guerra de los Treinta Años, de conformidad con las disposiciones de la Paz de Westfalia, y según la regla “cuius regio, eius religio” los suecos como patrocinadores de los protestantes convencieron al emperador de los Habsburgo Fernando III de conceder el derecho a los luteranos de Silesia de construir en los territorios que dependían  directamente de los principados soberanos, tres iglesias (en Świdnica, en Jawor y el hoy inexistente Głogów), que fueron llamadas "iglesias de la Paz." Podían solo ser erigidos en las afueras de las murallas de la ciudad, a distancia de tiro de armada, sólo de los materiales no durables, tales como madera, barro, sin utilizar clavos. Han sobrevivido intactos hasta nuestros días.